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Velas de Navidad

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La temporada
navideña despierta en muchas personas sentimientos como  la compasión, el amor y el deseo de ayudar a
los demás.
El compartir regalos
con familiares y amigos es una manifestación material de esos profundos
sentimientos que albergamos en nuestros corazones.
En su poema “Encenderé
Velas esta Navidad”, Howard Thurman nos ofrece una lista de otros regalos  que podemos hacernos a nosotros mismos y a los
demás en esta Navidad.
Encenderé velas esta Navidad,
Velas de Gozo a pesar de la tristeza,
Velas de Esperanza donde abunda el desaliento,
Velas de Valor para acallar los
temores,
Velas de Paz para los días tempestuosos,
Velas de Gracia para aliviar la
carga,
Velas de Amor para inspirar mi
propia vida,
Velas que alumbren el año entero.
“Cuando el canto de los ángeles se
acalla,
cuando la estrella celestial desaparece,
cuando reyes y príncipes emprenden
el regreso,
cuando los pastores vuelven a sus
rebaños,
es cuando la obra de la Navidad
comienza:
buscar al perdido,
sanar al herido,
alimentar al hambriento,
liberar al esclavo,
reconstruir las naciones,
restablecer la paz con los demás,
hacer música en el corazón”.
Ejercicio de Aplicación
El poema presenta una lista de 6
virtudes: Gozo, Esperanza, Valor, Paz, Gracia (Consideración) y Amor;  y 7 acciones: Buscar, Sanar, Alimentar,
Liberar, Reconstruir, Restablecer la Paz y Hacer Música.  
Para cada acción piense en pasos
específicos que puede dar utilizando cada una de las virtudes de las lista.
Ejemplo:
Acción: Buscar al perdido. Trataré
de restablecer la relación con un familiar con el que dejé de hablar por malos
entendidos. Lo que se perdió aquí fue la relación familiar.
Gozo: Voy a cambiar por gozo los sentimientos
negativos que he tenido hasta ahora
Esperanza: Voy a tener una visión
más positiva de los resultados del encuentro
Valor: Dejo el temor a un lado y
enfrento la situación
Paz: Ante cualquier discordia o
resurgimiento del conflicto voy a mantener la calma
Gracia: Llegaré con un regalo, o
estaré dispuesto a hacer un favor, o me mostraré considerado con lo que exprese
la otra persona
Amor: Dejaré que este sentimiento me
inunde completamente, buscaré las razones para amar a mi familiar, y le haré
saber que le amo por esto.
Ahora es su turno. Tome una acción
de la lista o cualquier otra acción con la que usted se identifique hoy y
piense en pasos específicos para completar esa acción usando cada una de las 6
virtudes.

Si desea ampliar el ejercicio con una lista de 24 virtudes o fortalezas le invito a completar el Inventario de Fortalezas en http://ift.tt/2hXk84n

Del Blog http://ift.tt/2hdMfxw

Libre del Encierro

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Algunas
personas ven los momentos de crisis en sus vidas como una prisión que las
encierra.
Esas
crisis pueden ser abstractas, como las dudas o el dolor existencial, la
frustración, la incertidumbre o en el vacío de una vida sin propósito; o pueden
ser situaciones más concretas como un divorcio, una infidelidad o la pérdida de
un trabajo.
Es
importante aprender que la crisis del momento que nos puede hacer sentir
encerrados, prisioneros, o sin salida, tiene que ver solamente con esa
circunstancia en particular pero no con la totalidad de nuestro ser.
Esto
nos plantea la posibilidad de elegir qué tanto de nosotros queremos mantener en
la oscuridad del encierro y liberar todo aquello que podamos para que esa
sensación de libertad nos inunde y nos ayude a superar esa circunstancia que interpretamos
como una prisión.
Para
lograr esto es necesario utilizar la crisis que sentimos que aprisiona como una
oportunidad de introspección, libres hacia adentro, en una búsqueda interna, un
momento de detención del paso del tiempo para aprender de la experiencia que
estamos atravesando.
Porque
lo que nos encierra realmente, lo que nos limita, además de la creencia de
estar prisioneros, es también el permitir que esa sensación de encierro se
transfiera a las fortalezas de nuestro carácter, todo aquello que nos hace
fuertes y libres, como la esperanza, el gozo, el optimismo o la fe.
Cuando
se ve la crisis como un encierro, como una cárcel, nuestro cerebro puede
producir imágenes relacionadas con esa comparación y esas imágenes nos limitan,
y nos quitan la libertad de encontrar soluciones.
Cuando
vemos la crisis como un encierro se desarrolla falta de visión, de empuje, de
propósito; porque una cárcel es oscura y allí los ojos no pueden ver
claramente.
Cuando
vemos la crisis como un encierro, se desarrollan pasos faltos de firmeza, sin convicciones,
ni seguridad; porque una cárcel es pequeña y allí los pies no pueden caminar
libremente.
Cuando
vemos la crisis como un encierro, nos contaminamos, nos volvemos insensibles,
ajenos a lo esencial, desconectados de lo profundo; porque una cárcel es sucia
y allí la ropa y la piel se contaminan.  
Cuando
vemos la crisis como un encierro, desarrollamos falta de percepción e incapacidad
de recibir la verdad; porque una cárcel es aislada y allí los oídos se afectan
por el silencio rutinario.   
Cuando
vemos la crisis como un encierro, la vida se nos va de las manos, ya no hay
gozo ni entusiasmo en el corazón; porque una cárcel es un ambiente de muerte y
allí la esperanza desfallece.  
Cuando
vemos la crisis como un encierro, nos empobrecemos, nos faltan los recursos, y nos
olvidamos que nos tenemos a nosotros mismos; porque en una cárcel hay
carencias, allí el alimento y el agua faltan.

Ejercicio de aplicación:

Cuando esté  frente a una
crisis no use la metáfora de la cárcel para explicar lo que le sucede.

En cambio, siga los siguientes pasos:

1.- Vea
más allá de lo aparente

2.- Camine un paso extra hacia adelante

3.- Sienta la
libertad de su ser y no el aparente encierro del problema

4.- Preste atención a la enseñanza que recibe en medio de la experiencia.

5.- Reviva el gozo y
la esperanza

6.- Alimente los recursos que posee o desarrolle nuevos

Si necesita ayuda en este proceso le ofrecemos nuestros programas de coaching para el desarrollo personal incluyendo el Programa de Coaching de Fortalezas

Del Blog http://ift.tt/2hmuGJL

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Cuando
estamos ante la expectativa de que algo bueno nos ocurra debemos recordar,
como el agricultor que prepara el campo de cultivo, que lo que logremos será el resultado de la preparación que hagamos.
La preparación requerida es aquella que nos hace
disponernos de una forma vigilante en todas las áreas de nuestra vida para no
perder oportunidades.
La preparación vigilante abarca la idea de orden,
disciplina, cambio de hábitos, nuevas maneras de hacer las cosas y esto incluye
también nuestros pensamientos, emociones y acciones.
Un proverbio árabe resume esta idea con las siguientes
palabras:
“Vigila tus pensamientos; se convierten en
palabras. Vigila tus palabras; se convierten en acciones. Vigila tus acciones;
se convierten en hábitos. Vigila tus hábitos; se convierten en carácter. Vigila
tu carácter; se convierte en tu destino.”
La preparación vigilante, usando la analogía del
agricultor que prepara el campo de cultivo, consiste de seis acciones concretas
que marcarán la diferencia entre obtener resultados que perduren o resultados
que se consumen:
1.- Preparar el camino con surcos profundos
(Profundizar)
Preparar el camino para que queden huellas profundas
es la disposición en nuestro corazón de permitir ser transformados aún por la
sola anticipación del encuentro con lo que esperamos.
Los surcos representan los ideales, los sueños, metas
y aspiraciones que corren en la superficie de nuestro corazón.
La profundidad de los surcos determinará la
profundidad de los anhelos.
2.- Enderezar las sendas con valor
Cuando vamos por el camino con miedo torcemos la
realidad y aún nuestros pasos mismos se tuercen.
Enderezar las sendas con valor es desarrollar un
corazón que ama y no uno que teme. Un corazón que ama no se tuerce por el miedo
y lo bueno que esperamos en nuestra vida no debemos buscarlo por miedo o
esperarlo con miedo.
3.- Rellenar los valles para que nazca el fruto
Los valles deben ser rellenados para que las semillas
que sembremos no se pierdan en las hendiduras del terreno.
En un terreno con hendiduras, expuesto, no crece la
semilla, lo que logre crecer no tendrá fuerza, no se producirán frutos.
Los frutos son importantes, estos reflejan nuestro
carácter, nuestro compromiso, y nuestra entrega.
4.- Rebajar los montes y los collados con humildad.
Los montes y collados deben ser rebajados cuando hay cosas
en nuestra vida que hemos levantado allí por orgullo.
El orgullo no permite la transformación. En todas
nuestras acciones es necesario aprender la importancia de la humildad.
5.- Destorcer los caminos torcidos para que los
árboles no se tuerzan y den fruto,  
En un camino torcido los árboles también se tuercen
hasta inclinarse al suelo. Un árbol así solo puede ser cortado y el corte es en
la raíz, porque ahí es donde está el problema de crecer torcidos: no hay raíces
fuertes, hay debilidad, complacencia, falta de esfuerzo.
6.- Allanar las sendas para eliminar las asperezas en
nosotros o en otros
La vida misma, con todo lo que ocurre a diario, nos
presenta un contraste entre aquellas acciones ásperas que lastiman y las
acciones llanas, lisas, que acarician o suavizan el corazón.
Ejercicio de Aplicación
Tome un área de su vida en la que desea realizar
cambios. Puede ser un problema que quiere resolver, una decisión que debe tomar
o situación que necesita enfrentar.
Tome cada una de las seis acciones presentadas en
piense en formas específicas en que podría aplicar cada una de esas acciones al
cambio que desea realizar.
Ejemplo:
Situación: Mejorar la comunicación con la pareja
Profundizar: Es crear surcos en el terreno, crear oportunidades
para establecer vínculos que permitan la comunicación a través de temas,
razones, motivos, eventos, circunstancias.
Enderezar: Es tener valor de corregir conductas,
actitudes, tono de voz, o palabras usadas que tuercen la comunicación.
Rellenar: Es cubrir para proteger, es sensibilidad,
aceptación, posponer, dejar a un lado lo que no es esencial.   
Rebajar: Es humildad, dejar atrás actitudes egoístas,
pensar en el bienestar del otro.
Destorcer: Es corregir para producir, encontrar lo que
limita el diálogo, superarlo, corregirlo.
Allanar: Es eliminar asperezas, crear oportunidades
para la empatía, la comprensión, respeto, cariño, misericordia.
Estas seis acciones pueden ser fortalecidas a través de la conciencia que tengamos y la puesta en práctica de nuestras fortalezas de carácter.
Si desea más información sobre cómo utilizar las fortalezas del carácter para lograr cambios significativos en su vida visite: http://ift.tt/2flZeOw

Del Blog http://ift.tt/2g6ywJO

La investigación en el campo de las fortalezas del carácter muestra que la mayoría de las personas no
tienen una conciencia significativa de sus fortalezas y que casi todas las
personas tienen algún grado de ceguera de sus fortalezas.

¿Por qué es tan importante mejorar la visión de las
fortalezas? Los estudios muestran que las personas que conocen y aplican sus
fortalezas cosechan grandes beneficios.

Enfocarse en sus fortalezas puede hacer de usted un mejor:

1. Padre. Pareja.
Amigo. Miembro de familia.

Enforcarse en desarrollar las fortalezas interpersonales de
amor, gratitud y bondad hará que su relación con otras personas se vuelva más
significativa y especial. Aplicar las fortalezas de discernimiento y
perspectiva,  que son fortalezas
internas, permite que los conflictos y malos entendidos se resuelvan más rápido
y más amistosamente.

De igual modo, cuando usted activamente observa las
fortalezas de otros y muestra aprecio por esas fortalezas hace que se eleve la
sensación de bienestar en usted y en los demás, lo cual asienta las bases de
una relación más positiva.

A través de nuestro programa de Coaching de Fortalezas usted
podrá aprender a reconocer sus fortalezas dominantes y cuáles son sus
fortalezas interpersonales e intrapersonales.  

2. Empleado.

Estudios han demostrado que la inteligencia emocional es un mejor
predictor de éxito que el coeficiente intelectual o la experiencia. Uno de los
componentes básicos de la inteligencia emocional es la auto conciencia de las
fortalezas y el uso de esas fortalezas para gestionar eficazmente las conductas
y las interacciones con otros.

Los empleadores buscan empleados que manifiesten fuertes habilidades
sociales (trabajo en Equipo e inteligencia emocional), que tengan control
emocional durante tiempos de ambigüedad y cambio (Auto-Regulación, Perspectiva)
y que asuman responsabilidad de completar las tareas (perseverancia y esperanza). 

Nuestro programa de Coaching de Fortalezas puede incrementar
su auto-conciencia para convertirlo en un mejor elemento en su organización.

3. Defensor de usted mismo.

Durante las entrevistas de trabajo una de las preguntas más comunes
que se hace es ¿cuáles son sus fortalezas? Usted podría creer que sus
fortalezas serían cosas como su habilidad de organización,  el hacer conexiones con los clientes o crear
nuevos productos o servicios.

La verdad es que estas acciones son posibles a través de las
fortalezas de prudencia, honestidad y creatividad (entre otras). Una vez que
usted toma conciencia de sus fortalezas usted podrá articular mejor como estas
impactan todo lo que usted hace y por qué hace esas cosas tan efectivamente.

Participe ahora en nuestro programa de Coaching de
Fortalezas para aprender cómo alcanzar niveles más altos de felicidad y éxito.


Más información en
http://ift.tt/2flZeOw

Del Blog http://ift.tt/2g4lCea

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Las Llaves de la Felicidad

 La felicidad es algo que todos buscamos,
independientemente de nuestra formación, lugar de origen o posición
socio-económica.
Sin embargo, cómo buscamos la felicidad es lo que va a
determinar si la encontraremos o no.
No siempre las llaves que usamos para abrir las
puertas de nuestra felicidad son las más apropiadas y necesitamos desarrollar
una perspectiva más amplia para considerar nuevas opciones.
Muchas veces, nuestro concepto de felicidad está
ligado a lo placentero, que es siempre temporal. Sin embargo, la verdadera
felicidad tiene que ir más allá de lo placentero para que se vuelva permanente.
En el famoso mensaje de las Bienaventuranzas en Mateo
5:1-12, Jesús enseña acerca de las ocho llaves de la felicidad. La palabra
bienaventuranza significa dicha, felicidad, prosperidad.
La búsqueda de la felicidad puede ser comparada a una
puerta y cada Bienaventuranza puede ser comparada a una llave que nos permite
abrirla.
Imagine por un momento el impacto que el uso de las
llaves de las Bienaventuranzas puede tener si las usamos en las diferentes
áreas de nuestra vida.
Imagine la transformación que tendrán las relaciones
de pareja, de padres e hijos, en el trabajo, en la escuela o en la iglesia
cuando se abran esas puertas con las llaves de las Bienaventuranzas a la hora
de comunicarse y de resolver conflictos.
1.- La primera llave es la Sencillez y nos permite abrir la puerta que se ha cerrado por el
orgullo.
La felicidad verdadera consiste en practicar la
sencillez, el dejarnos asombrar por los pequeños detalles de la vida, el desarrollar
una actitud expectante ante lo cotidiano, sin vanidad.
2.- La segunda llave es la Sensibilidad y nos permite abrir las puertas que se han cerrado por
la dureza del corazón.
Podríamos creer erróneamente que si alguien sufre solo
basta con un golpecito en los hombros y una sonrisa en los labios para calmarle
el dolor pero no podemos ser felices cuando sonreímos y olvidamos el dolor de
nuestra pareja, de nuestros hijos, de nuestros padres, o de las personas que
están cerca de nosotros.
3.- La tercera llave es la Paciencia y permite abrir las puertas que se han cerrado por la
impaciencia.
Como virtud, la paciencia nos permite esperar. Si
cosechamos una fruta antes de tiempo está no podrá desarrollar todos los
nutrientes necesarios. El tiempo de espera le permite madurar y cumplir su
propósito. El paso del tiempo nos permite madurar y aprender a tomar las
mejores decisiones.
4.- La cuarta llave es la Justicia y permite abrir las
puertas que se han cerrado por la injusticia.
No podemos ser verdaderamente felices si no tenemos en
nuestro corazón el anhelo por la justicia. Una vida feliz no consiste en vivir
solo para nosotros y saciar nuestras propias necesidades y olvidarnos que otros
también merecen la justicia de nuestros actos hacia ellos.
5.- La quinta llave es la Misericordia y permite abrir las puertas que se han cerrado por la
ira, el enojo, la envidia, la rabia, el deseo de venganza o el odio.
A la hora de resolver problemas o hacer cambios en la
vida, podemos olvidarnos de que al derribar una montaña a alguien le pueden
caer los escombros.
Si pisoteamos a otros por salir adelante no mostramos
misericordia y no recibiremos misericordia de Dios ni de los hombres.
No podemos ser verdaderamente felices si no actuamos
con misericordia hacia nuestros semejantes y hacia los que no son tan
semejantes a nosotros, incluyendo los animales.
6.- La sexta llave es la Pureza y permite abrir las puertas que se han cerrado por  pensamientos, acciones, intenciones o
palabras malintencionadas.
Un corazón puro no solo es un corazón limpio sino un
corazón lleno de pensamientos claros, acciones bondadosas, intenciones
transparentes, y palabras edificantes.
7.- La séptima llave es la Paz y permite abrir las puertas que se han cerrado por la falta de
reconciliación, perdón, armonía o equilibrio.
Esta llave es especialmente útil en un mundo donde la
agresión, la discordia y la lucha por el poder parecieran ser los ingredientes
principales de las interacciones con otros.
8.- La última llave es la Fidelidad y permite abrir las puertas que se han cerrado por la
falta de compromiso en nuestras acciones.
Esta virtud es un llamado a reflexionar sobre el nivel
de compromiso y entrega en nuestras relaciones o en nuestras causas.
Ejercicio
de Aplicación:
1.- Haga una pausa y piense en esa puerta que usted
quiere abrir, tal vez esa puerta que usted mismo ha cerrado en su relación de
pareja, en su relación con sus hijos, con sus padres, con sus hermanos, con sus
maestros, compañeros de escuela o trabajo, con sus hermanos en la iglesia, con
usted mismo o con Dios. Puede ser en términos de un conflicto que quiere
resolver, una situación que quiere cambiar o una decisión que debe tomar.
2.- Imagine ahora que está frente a esa puerta
tratando de usar una de las llaves que ha usado antes en sus intentos de ser
feliz. Reemplace esa llave con la llave de la Sencillez y explore las diferentes
posibilidades que el uso de esta llave genera, expanda sus puntos de vista.
3.- Piense y/o anote cómo la llave de la Sencillez le
puede ayudar en lo quiere resolver, enfocándose en una solución.
4.- Piense en una acción específica que va a llevar a
cabo para que la puerta que se había cerrado frente a usted se abra.
5.- Repita los pasos 2 al 4 con cada una de las llaves
de la felicidad.
Si desea participar en un programa guiado de
desarrollo de fortalezas le invitamos a considerar nuestro Programa de Coaching
de Fortalezas
en:

http://ift.tt/2fLzRWM

Del Blog http://ift.tt/2fxQoc1

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Se dice popularmente que “el poder corrompe” y esto es
cierto cuando el poder es usado para afectar la libertad de otros, manipular,
controlar, destruir u obtener provecho personal.
Otra verdad en cuanto al poder que no se menciona muy
a menudo es que también el poder revela o descubre.
Es en los momentos de transición donde esta verdad se
hace más evidente pues todas las experiencias de transición, cambio o crisis,
revelan lo mejor o lo peor de nuestro carácter.
Los momentos de transición son todas aquellas
situaciones que involucran movernos de un punto a otro. Se dan a nivel
personal, de pareja, familiar o de grupo. Toda vez que necesitamos reconstruir en
alguno de esos niveles estamos ante un momento de transición.
El hombre o la mujer que enfrenta un cambio de trabajo,
o un cambio en la salud; la pareja que enfrenta una infidelidad o trabaja en el
perdón; la familia que enfrenta la adolescencia de un hijo, la menopausia de
una esposa o la crisis de la edad media de un esposo; todos estos son ejemplos
cotidianos de transición que requieren de reconstrucción, de re-edificación.
La forma en que respondamos a nuestros momentos de
transición revelarán lo mejor o lo peor de nuestro carácter según los roles que
desempeñemos como individuos, como pareja, como miembros de una familia, de una
empresa o de un grupo.
El carácter son los valores o fortalezas internas que
determinan nuestras acciones externas.
Hace más de 2400 años un hombre en la historia del
Israel bíblico fue enfrentado a un momento de transición y a una oportunidad de
usar sus fortalezas y revelar su carácter.
Su nombre era Nehemías y su historia la encontramos en
el libro del Antiguo Testamento que lleva su nombre.
En el año 445 a.C., Nehemías inicia la reconstrucción
de las murallas de la antigua ciudad de Jerusalén con la ayuda de los que
regresaron después del destierro babilónico.
En este proceso de transición, pasar de una ciudad
desprotegida a la seguridad de una muralla, los constructores enfrentaron mucha
oposición, pero se mantuvieron firmes y en 52 días lograron terminar el
trabajo.
Un área importante de este proceso de reconstrucción fue
la reparación de 10 puertas de la Muralla de Jerusalén, tal como se narra en
Nehemías 3:1-31.
Cada una de estas 10 puertas puede representar
simbólicamente una fortaleza de carácter que podemos desarrollar para permitir
que la reconstrucción, en nuestros propios momentos de transición, sea duradera
y que la transición sea fácil.
Para esta comparación de las fortalezas como puertas
de una muralla utilizaré el modelo de las 24 fortalezas de la Psicología
Positiva desarrollado por los Psicólogos Christopher Peterson y Martin E.P.
Seligman.
Le sugiero que realice este ejercicio de metáforas realizando
los siguientes pasos:
1.- Mire la puesta en práctica de cada fortaleza como
el equilibrio entre el uso en exceso o la falta de uso.
Una particularidad de las puertas es que deben abrirse
y cerrarse; por eso son puertas y no paredes. Lo mismo corresponde hacer con
las fortalezas. Debemos aprender a cerrar la puerta a veces para que la
fortaleza se quede (para evitar la carencia) y abrirla a veces para que la
fortaleza no se desborde (para evitar el exceso).
2.- Piense en su propio momento de transición
personal, esa situación que quiere resolver, esa reconstrucción que necesita
enfrentar ya sea a nivel individual, de pareja, de familia, laboral o de grupo
y vea cada puerta como una oportunidad para resolver esa situación. 
3.- Para ayudarse en este proceso hagas las 3
preguntas básicas de todo proceso de cambio:
¿Qué necesito aprender de esto?, esta pregunta ayuda a
tomar conciencia.
¿Qué voy a hacer con esto que he aprendido?, esta
pregunta ayuda a tomar responsabilidad.
¿Cuándo lo voy a hacer?, esta pregunta ayuda a tomar
acción.
1.- La Puerta de las Ovejas,
Nehemías 3:1
Esta puerta simboliza la Humildad. Carencia de
humildad produce orgullo y exceso de humildad produce auto-desprecio.
Cuando edificamos esta puerta y la cerramos para
evitar la carencia, podemos lograr que no entre a nuestro corazón el orgullo, la
tendencia a pensar que somos más importantes e indispensables de lo que realmente
somos.
Si edificamos esta puerta y la abrimos para evitar el
exceso, lograremos que la Humildad no se desborde al punto de llegar a despreciarnos
a nosotros mismos, la tendencia a pensar que no valemos nada y que los demás
puedan hacer de nosotros lo que quieran.
2.- La Puerta del Pescado,
Nehemías 3:3
Esta puerta simboliza la Espiritualidad. Carencia de
Espiritualidad produce materialismo y exceso de espiritualidad produce
fanatismo.
Cuando edificamos esta puerta y la cerramos para
evitar la carencia, podemos lograr que el materialismo no convierta la transición
en un fin último, en la meta suprema.
Todo proceso de cambio es solo un medio para
manifestar la espiritualidad, la fe, el sentido de que hay algo más profundo en
la vida. Crisis implica cambio, trasformación.
Si edificamos esta puerta y la abrimos para evitar el
exceso, lograremos que el fanatismo no se apodere de nuestra visión y nos
impida recordar que, en cuanto a nuestro potencial y posibilidades de
desarrollo, tenemos raíces y también tenemos alas
3.- La Puerta Vieja, Nehemías 3:6
Esta puerta simboliza el Amor por el aprendizaje, por
el conocimiento, por la Verdad. La carencia de deseos de aprender se manifiesta
en incredulidad o complacencia y el exceso se manifiesta en la actitud del
sabelotodo.
Cuando edificamos esta puerta y la cerramos para
evitar la carencia, podemos lograr que la incredulidad, la complacencia o la
duda no se apoderen de nuestra visión.
En toda transición es necesario romper con la
incredulidad de que no podemos superar el desafío. Si amamos la verdad, y nos
abrimos a la oportunidad de aprender descubriremos que las posibilidades de
cambio abundan a nuestro alrededor.
Si edificamos esta puerta y la abrimos para evitar el
exceso, lograremos convertirnos en persona que no creen que ya lo ha alcanzado
todo en la vida, sino que sabremos que siempre se levantarán nuevas montañas
que escalar, nuevos mares que navegar y nuevos horizontes que surcar.
4.- La Puerta del Valle, Nehemías
3:13
Esta puerta simboliza la Esperanza, el optimismo, la orientación
de futuro. La carencia de Esperanza produce negativismo y miedo y el exceso de
esperanza produce castillos en el aire.
Cuando edificamos esta puerta y la cerramos para
evitar la carencia, podemos lograr que nuestros temores más profundos no nos
venzan. Los temores se manifiestan a través de preguntas como ¿Seré abandonado?
¿Me verán como un perdedor? ¿Cómo me recordarán? La lista puede volverse
interminable, dependiendo de la programación negativa que esté en nuestras
mentes. Todas estas cosas salen a la luz en los momentos de transición.
Si edificamos esta puerta y la abrimos para evitar el
exceso, lograremos poner los pies sobre la tierra y eliminar la actitud
ilusoria y los sueños irreales.
5.- La Puerta del Muladar,
Nehemías 3:14
Esta puerta simboliza la Auto-regulación, la honestidad,
la integridad. La carencia se manifiesta en auto-indulgencia o poder
descontrolado y el exceso se manifiesta en inhibición o auto-limitación.
Cuando edificamos esta puerta y la cerramos para
evitar la carencia, podemos ser conscientes del gran poder que tenemos a través
de nuestras palabras, pensamientos y acciones, para bien o para mal. Como
resultado aprenderemos a no usar el poder ligeramente y nos daremos cuenta del
daño que podemos hacernos a nosotros mismos o a otros. Aprenderemos a no llamar
bueno a lo que es malo.
Si edificamos esta puerta y la abrimos para evitar el
exceso, lograremos no llamar malo a lo que es bueno y podremos disfrutar la
vida con todo lo bueno que tiene para ofrecernos sin necesidad de sentir culpa
mientras ejercemos responsabilidad.
6.- La Puerta de la Fuente,
Nehemías 3:15
Esta puerta simboliza el Entusiasmo. La carencia de
entusiasmo se traduce en sedentarismo y en sentimientos de pérdida y abandono y
el exceso de entusiasmo se traduce en inquietud.
Cuando edificamos esta puerta y la cerramos para
evitar la carencia, podemos lograr que el proceso normal de duelo en todo
momento de transición no nos duela tanto y no nos desoriente ni que tratemos de
evitarlo.  
Darnos cuenta de las estrategias que utilizamos para
reprimir o aliviar el duelo con distracciones es indispensable durante los
momentos de transición. La meta no es distraer el dolor si no enfrentarlo para
aprender de él.
Si edificamos esta puerta y la abrimos para evitar el
exceso, lograremos estar quietos por momentos, para ir y venir con un propósito
definido, con sentido y misión, entusiasmados, pero no atolondrados.
7.- La Puerta de las Aguas,
Nehemías 3:26
Esta puerta simboliza la Perseverancia. La carencia de
perseverancia se convierte en pereza y el exceso de perseverancia se transforma
en obsesión.
Cuando edificamos esta puerta y la cerramos para
evitar la carencia, podemos lograr no encontrar más fácil irnos a comer el
pasto más verde del vecino, para poder entrar en el proceso saludable de
reconstrucción, aunque ese proceso de reconstrucción no marche al principio
como lo esperamos. Todo cambio es difícil pero la satisfacción es aún mayor.
Si edificamos esta puerta y la abrimos para evitar el
exceso, lograremos que la obsesión, el tener ideas fijas, no se conviertan en
el impulso de nuestras acciones. Con un sentido claro de misión, lo cual nos
permite centrarnos, no habrá un límite a lo que podamos lograr.
8.- La Puerta de los Caballos,
Nehemías 3:28
Esta puerta simboliza la Valentía, llevar las riendas.
La carencia de valentía genera el sentimiento de que todo se ha salido de
control y el exceso de Valentía se traduce en temeridad, imprudencia.
Cuando edificamos esta puerta y la cerramos para
evitar la carencia, podemos lograr mantener todo en el lugar preciso y obtener una
sensación de seguridad que impedirá que nos hagamos preguntas como ¿Se
derrumbará todo lo que hemos edificado? ¿Qué tal si tomo la decisión
incorrecta? Las transiciones requieren de valentía para dejar ir.
Si edificamos esta puerta y la abrimos para evitar el
exceso, lograremos que la imprudencia no domine nuestros pensamientos,
sentimientos y acciones.
9.- La Puerta del Oriente,
Nehemías 3:29
Esta puerta simboliza la Perspectiva. La carencia de
perspectiva se manifiesta en falta de visión y el exceso de perspectiva revela necesidad
de controlar.
Cuando edificamos esta puerta y la cerramos para
evitar la carencia, podremos entender el propósito de la vida es algo más que
las tareas que realizamos cotidianamente. Nuestra misión es mirar diez o
treinta años en el futuro y pasar la antorcha a las siguientes generaciones, y
asegurarnos que la puerta del oriente, la del amanecer, permanecerá abierta
para que nuestra herencia se expanda aun cuando hayamos partido. Esto es
visión, ver el bosque y no solo un árbol, el océano y no solo una gota de agua.
Si edificamos esta puerta y la abrimos para evitar el
exceso, lograremos que la necesidad de controlar no se manifieste en nuestras
decisiones. El exceso de perspectiva hace que el panorama que nos ponemos por delante
luzca tan amplio que se produce en nosotros una sensación de agobio y esa
sensación de agobio hace que deseemos controlar lo que parece incierto.
10.- La Puerta del Juicio, Nehemías
3:31
Esta puerta simboliza la Equidad, la justicia, el
equilibrio. La carencia de equidad se manifiesta en no asignar la justa medida
a las personas o a los eventos y el exceso de equidad se manifiesta en
indiferencia.
Cuando edificamos esta puerta y la cerramos para
evitar la carencia, podemos lograr el equilibrio entre lo que somos y lo que
hacemos. Muchas veces nuestra identidad se fusiona con lo que hacemos al punto
que creemos que somos el rol que desempeñamos. Esto es en parte normal, pues después
de desempeñar una función durante muchos años nos identificamos con nuestras
tareas. El problema es que cuando hay un momento de transición, de cambio o de
crisis, esa fusión se rompe y entramos en una crisis de identidad al pensar que
al dejar de hacer algo dejaremos de ser.

 
Si edificamos esta
puerta y la abrimos para evitar el exceso lograremos que la indiferencia no sea
el lente a través del cual nos vemos a nosotros mismos, a los demás, a las
circunstancias o a la vida.

¿Desea saber como están presentes estas fortalezas en su vida? Descúbralo a través del Inventario de Fortalezas en http://ift.tt/2f1Jdxv

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Las Metáforas de las Animales es una forma divertida de mirar a las
decisiones con nuevos ojos.
La metáfora responde a la pregunta: ¿A qué se parece…..
El ejercicio funciona mejor cuando usted tiene múltiples
opciones y se le hace difícil escoger  o
establecer prioridades.
Usemos la Metáfora de los Animales como
ejemplo.
1.- Defina una situación que quiera
resolver
2.- Piense en las diferentes opciones que
tiene para resolver esa situación
3.- Asígnele un animal a cada una de las
opciones.
Si la opción “A” fuera un
animal, ¿Cuál animal sería?
Si la opción “B” fuera un
animal, ¿Cuál animal sería?
Continúe el ejercicio para una de las
opciones que tenga.
Algunas veces, el solo acto de asignar un
animal a la opción provee amplia información sobre una decisión en particular. Imagine
por ejemplo que una de las opciones es un “Zorrillo”, lo cual implica que es
una opción que apesta o ante la cual hay que tener cautela.
Para un análisis más sutil, intente
explorar las cualidades de cada animal para obtener una perspectiva más amplia
de la opción a escoger.

Dejar de lado la vieja manera de ver las cosas puede resultar muy
fructífero.

Para decisiones más complejas una Sesión de Coaching puede ser la mejor opción.

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